sábado, 29 de junio de 2013

¿YA TE PAGARON COMADRE?

Jacob Aquino Muñoz

24 de Junio de 2011

En el año 2011, me tocó la suerte de asistir a Villahermosa, Tabasco, a la presentación del Plan Maestro de Protección Civil del Estado de Tabasco. Fue un acto público, convocado a las 11 de la mañana, en un céntrico hotel de la capital tabasqueña.


15 minutos antes del inicio, busqué un asiento en un ya colmado auditorio. El lugar asignado a un simple mortal como yo, fue en el centro del recinto. Unas filas adelante, se encontraban ocupadas por personal de protección civil, bomberos, paramédicos y por personal del servicio de limpia tabasqueño. Todos luciendo sus relucientes uniformes, comprados para realzar el evento.


En las filas de atrás, estaban ocupadas por las “porras oficiales”, la mayor parte integradas por mujeres. El silencio y la solemnidad de las filas de adelante, eran compensadas por los gritos y alabanzas de las filas de atrás.

Los gritos “Granier, Granier, Granier” eran realmente ensordecedores, voces solo interrumpidas por sendos golpes de tambor y matraca. Había una persona, que dirigía las porras. Sólo lo hacía con un gesto o una mirada, para encender o apagar los gritos y alabanzas. Parecía que traía un control remoto. La disciplina era total.

De repente, en un lapsus de silencio, entre las porras oficiales se podían escuchar voces femeninas platicando ¿ya te pagaron los eventos de la semana pasada comadre? Si quieres, vamos a pedirle tu pago al secretario que ahí está.  Armadas de valor, se levantaron de su asiento y fueron con la persona que dirigía las porras con la mirada. Las atendieron con un rápido gesto de cabeza y una mirada fulminante. Ni una palabra de por medio, pero contentas regresaron a su lugar.

De repente, las porras inician nuevamente su escandaloso trabajo, sin aprobación del “de la mirada”, que estaba viendo para otro lado. Eran las 11 am en punto y entra al recinto el Gobernador Andrés Granier, acompañado por una comitiva del PNUD, encabezada por el lisonjero de políticas públicas y buen orador Magdy Martínez Solimán.

Que puntualidad tan puntual, dije entre mis pensamientos, ¿Será respeto a la gente o el costo por hora de las porras oficiales es muy caro? Como sea, me sorprendió la puntualidad del gobernador, tal vez porque desde mucho tiempo atrás no presenciaba algo parecido. “Hitlercito” debería emular a su homólogo tabasqueño, es lo que primero se vino a mi mente.

Era clara, la diferencia entre Granier y Sabines en la puntualidad para llegar a los eventos públicos. Lástima que era solo eso. En el resto de cosas eran perfectamente iguales, endeudamiento masivo, rapacidad generalizada y creación de multimillonarios en corto plazo. Bueno, ni en la ropa parecían haber discrepancias.

Las diferencias entre el Secretario de Finanzas de Granier y el de Sabines, es que al primero lo investigaron y le encontraron masivas cantidades de dinero. Al otro, nada de nada de investigación, y difícilmente le encontrarán dinero en efectivo, porque aunque es más bandido, es menos pendejo.




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