Jacob Aquino Muñoz.
28 de octubre de 2013.
Durante casi tres meses, la sociedad chiapaneca ha venido sufriendo las consecuencias de las protestas magisteriales, sin que por el momento se asomen algunas posibles soluciones.
Conforme pasa el tiempo, los ciudadanos observamos que ni en la Secretaría de Educación Pública (SEP) ni en el gobierno estatal parecen tener respuestas y alternativas al conflicto educativo. Por eso, ante la elevación de la presión magisterial y nulo avance en las soluciones, se ha intensificado el peloteo de la responsabilidad entre las autoridades.
Las pelotas estatales que se mandan a la SEP, se han estrellado en una pared silenciosa. El cátcher es sumamente hábil, sabe recibirlas y usarlas adecuadamente. Es probable que las regrese en cualquier momento, para ponchar uno que otro pelotero estatal o al menos ponerle un ojo morado.
Los maestros deben conocer esa posibilidad y, por ello, nuevamente, elevaron el nivel de sus protestas. El viernes pasado, cerraron las principales plazas comerciales de Tuxtla Gutiérrez. Pese al acordonamiento policiaco, el resultado fue el mismo, la paralización de todos los comercios, durante todo el día.
Es triste y lamentable ver este espectáculo en Chiapas, el de unos pocos maestros deteniendo la vida de unos muchos ciudadanos. Ya hay un cansancio y un hartazgo de todos, inclusive, hasta de los propios maestros.
Quizás por ello, en los últimos días hemos escuchado reiterados llamados del gobierno chiapaneco, para que la SEP atienda los reclamos de los maestros chiapanecos. No sabemos si son gritos de “auxilio” o de “ya no podemos más”.
Actualmente, pareciera que en la fachada principal del edificio donde habita el titular de la SEP se han esculpido las imágenes de los “tres monos sabios”, que según la leyenda japonesa, se llamaban Mizaru, Kikazaru y Iwazaru, que significan “no ver”, “no oír” y “no decir”. La imagen que conocemos de los “tres monos sabios”, es la de un mono tapándose las orejas con las manos, otro, la boca y el tercero, los ojos.
El nuevo emblema de los “monos sabios” en la fachada de la SEP, no significa que en ese edificio habiten solo tres monos, hay muchos más y también alguna que otra changa agarrada a su mecate, como la de Chiapas, que no suelta la liana desde hace muchos años.
Para estar a tono con su hábitat, la changa chiapaneca se ha convertido en una auténtica mona araña, agarrada con manos, patas y cola a la rama del presupuesto educativo. La esperanza de un cambio en esa área, solamente se dará si le pasa lo que a la fruta, que de tan madura, se caiga sola del árbol.
Por su parte, el titular de la SEP aplica la sabiduría de los tres “monos sabios” y, también, la del “mono de alambre”. No mira, no habla, no escucha y manda a todos a donde la canción indica. No hace caso a nadie, ni a las autoridades estatales, mucho menos a los maestros. Seguramente, el titular de la SEP está apostando a que gorilas chiapanecos hagan la “monería” de romper cocos magisteriales, para resolver el problema.
Aunque la mona se vista de seda, sigue siendo mona, con dientes y uñas afilados que puede clavarlos en el momento menos esperado. Si la estrategia del “mono de alambre” no da resultado, el titular de la SEP acudirá a su plato favorito, la venganza. Es un plato que degusta en frío, con años de refrigeración, si es necesario.
El titular de la SEP es un personaje que no olvida una afrenta y, según se ve, sabe cobrarlas, independientemente del tiempo que haya pasado y el puesto que ejerza. El que no sepa, que le pregunte a Doña Elba Esther, que ya no se ve tan “mona” tras las rejas.
Por eso, el Secretario de Educación estatal, que ha osado pedir su intervención en la solución del conflicto magisterial, debe caminar con cuidado por la vida, como “mico de noche”, dando pasos con cautela. Tiene ahora un enemigo muy poderoso, que le dará, en cualquier momento, una muestra de su poder, al estilo “mono de alambre”.
Las monerías que se apliquen entre peloteros federales y estatales no resolverán el problema, lo complicarán aún más. Para atender el problema magisterial, se necesitan pelotas más grandes y que “cada chango se dedique a su mecate”.
Es responsabilidad de la SEP atender y resolver el problema magisterial que se ha creado con la reforma educativa. Las autoridades estatales, por su parte, deben dar las garantías necesarias, para que los ciudadanos no sean afectados en su vida cotidiana, por las manifestaciones de los maestros.
Página web http://www.letrasvivas.com.mx/
Artículo publicado en "ES Diario Popular" http://www.esdiario.com.mx/opinion/16265-las-pelotas-del-mono-de-alambre
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